LUJURIA

UN TATUAJE QUE GRITA “QUÍTAME LA ROPA”

rubi12

Eso de llevar un cachorro a pasear o la típica de salir al parque con tu sobrino o hacer obras de caridad para atraer al sexo opuesto quedó levemente en el pasado…

Un día se me ocurrió inmiscuirme en un bar de carácter hipstersón para eso de probar el mezcal y la comida de un famoso foodtruck que se pone por ahí -si son regios, de seguro ya saben de qué lugar hablo-; bueno, lo interesante no fue precisamente la comida, la música, ni los mezcales en mezclas exóticas; lo que más me cautivó, fue el tatuaje de un wei que se quedó en mi memoria por misterioso y provocador.

Ewww, decir provocador sonó “too much” pero, la verdad la verdad, sí atrapó mi atención y curiosidad durante unos minutos hasta que el agobio y el ansia por saber qué era me ganaron.

El mono estaba parado dándome la espalda, una playera estampada (con no recuerdo qué, pero de seguro floresitas o algun print locochón) le cubría hasta los biceps; una playera muy normal ¿no?… pero lo común de dicha imagen, se rompió cuando vi dos lineas que iniciaban unos centímetros por encima de sus codos y dichos caminitos se metían entre la manga de la inútil playera.

¿Sábes que provocó esto? C U R I O S I D A D. Y si la curiosidad mato al gato a Rubí la mató 7 veces -por la cuestión de los 7 pecados, no por gata eh-. Pero no sólo fue curiosidad, mi menté comenzó a crear mil y un tatuajes que pudieran tener simetría y los cuales tuvieran dos líneas que bajaran entre los brazos, pero nada, me rendí.

Seguramente mi ansiedad sacó de quicio a más de una de mis amigas porque una de ellas le habló y le preguntó sobre el mentado tatuaje.

¿Sabes que era? un fucking par de cruces… sí, dos cruces que se unían en su espalda. Sinceramente no tengo nada en contra de las cruces, que si son hipsters o que si son muy mainstreams es otra historia (otra publicación que luego les haré)… pero, después de tanta intriga, tanto misterio y tanta atracción me esperaba algo más o algo menos, no sé.

El caso es que ya saben, si no tiene un perro bonito, primos, hijos o nietos que cautiven en los parques o en las calles, pónganse un tatuaje que diga “quítame la camisa, el short, la falda o la ropa para que sepas qué es”… lo más seguro es que nadie te quite la ropa, pero todo empieza con un “hola, oye ¿qué es tu tatuaje?”.

Ilustración: Estefania Arzate

Texto: Rubí Rdz Ruiz

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